Lunes 24.09.2018
Actualizado hace 10min.
TEMAS

    En Argentina hay 250 niños en lista de espera de trasplante

    “Es una ley que dignifica a la persona aún después de fallecida, nos identifica como sociedad solidaria y le da a la procuración y al trasplante su lugar en el sistema sanitario. Está basada en la  experiencia en 40 años de procuración y adecuada a la idiosincrasia argentina, la anterior ley estaba basada en la experiencia española”.

    COMPARTÍ ESTA NOTA

    Así lo expresó el subsecretario de Salud respecto de la sanción de la nueva ley de trasplante de órganos, tejidos y células y destacó que Mendoza se encuentra muy bien posicionada a nivel país, con una tasa de donación del 23,3%, muy por encima de la media nacional que es del 13,3%.

    La Provincia viene trabajando fuertemente en la donación de órganos desde hace años. En 2017 hubo 46 donantes reales, lo que significa 24 donantes por millón de habitantes, y en 2018, existen 10 donantes reales de órganos y tejidos y 7 donantes sólo de tejidos y se han realizado 28 trasplantes. En el Hospital Central se trasplantaron cinco riñones en lo que va del año.

    Actualmente hay 303 pacientes en lista de espera de órganos y 217 pacientes en lista de espera de córneas. Además, se debe resaltar la acción del Hospital Central, que es el segundo hospital público que más realiza procuración de órganos.



    La nueva ley de donación de órganos, tejidos y células dispone que todas las personas mayores de edad pasen a ser donantes, a menos que dejen constancia expresa de lo contrario. Además, se crea el servicio de procuración en hospitales, se optimizan los procesos para el diagnóstico de muerte y se simplifican los procesos que requieren intervención judicial entre otros avances.

    Al respecto, el subsecretario de Salud, Oscar Sagás resaltó: “En relación con esta nueva ley, quisiera destacar dos cosas. En primer lugar quiero hablar de la ley de trasplante de órganos, tejidos y células, ya que antes no se incluía a las células que corresponden a médula  ósea. Y en segundo lugar, no quisiera nombrarla ‘Ley Justina’, porque en Argentina hay muchos niños en lista de espera, casi 250, entonces habría muchas Justinas”.

    Y la pregunta del millón, ahora ¿todos somos donantes? El subsecretario explicó: “Por ahora, seguimos con la Ley 24193, de 1993, y su actualización, la 26066, de 2005, que hablaba de donante presunto y consideraba que todos somos presuntos donantes a excepción de que se haya expresado lo
    contrario, después se hablaba con la familia. La nueva ley dice que toda persona mayor de 18 años capaz puede expresar su voluntad afirmativa o negativa de donación de órganos y tejidos. Y esa expresión debe ser manifestada por escrito, por canales habilitados y por autoridades competentes. Si no me manifestó, se actuará de acuerdo con la reglamentación, que es lo que se comenzará a trabajar ahora con los equipos de expertos”, puntualizó Sagás.

    Cambios que introduce la nueva ley 

    En lo referente a los cambios que introduce esta ley, Oscar Sagás expresó: “Esta nueva ley significa un gran avance, porque introduce cambios muy importantes. Se debe destacar que incluye a las células progenitoras hematopoyéticas. Agrega también los principios de dignidad humana de atención integral del paciente trasplantado y suma, a la confidencialidad del donante, ahora la del receptor”.

    “A su vez, esta ley crea los servicios de procuración en los hospitales, o sea que la procuración va a tener una identidad y un espacio dentro de la comunidad hospitalaria. Es el caso típico del Hospital Central, que es uno de los hospitales en el país que más procura, es el segundo hospital público que más realiza procuración de órganos”, puntualizó el subsecretario.

    Oscar Sagas especificó además que esta legislación también se agrega la capacitación continua. E incorpora también el donante renal cruzado, respecto de los lazos sanguíneos del donante receptor hasta el cuarto grado. “Esto significa, por ejemplo, que si yo tengo un hijo que necesita un riñón y no soy compatible y no puedo darle ese riñón a mi hijo, pero en otro lugar hay una esposa que tiene un marido que necesita un riñón y tampoco son compatibles. Si se da la compatibilidad con ese chico y con el esposo, directamente se cruza, se crea una lista de espera única, se comunica al Incucai y se procede al trasplante”.

    En cuanto al pronóstico de muerte cerebral, se saca el período observacional de seis horas, para acortar los tiempos de entrega. “Esto es, se realiza el electroencefalograma, el test de apnea, todo el diagnóstico correcto y completo, sólo que no se espera para ablacionar. Antes, teniendo el diagnóstico, se esperaban seis horas. Ahora se quita ese tiempo y se ablaciona sólo teniendo el diagnóstico completo”, explicó.



    “En cuanto a los menores, tienen que autorizar ambos papás, pero si en ese momento hay sólo uno de ellos, este puede dar el consentimiento”, afirmó.

    “A su vez, los medios de comunicación tienen un capítulo especial en la nueva ley, que habla de la comunicación responsable, como parte de la información que debe recibir la población, que debe ser correcta, clara y científica. Hay sanciones si no se cumplen”, finalizó Oscar Sagás.