Lunes 22.10.2018
Actualizado hace 10min.
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    Historias de mendocinos. El médico cirujano tiene que formarse

    Dialogamos con uno de los cirujanos de la provincia reconocido por médicos y sociedades científicas. Pertenece a la Asociación de Cirujanos de Mendoza (www.acirmen.org). El profesional resalta la importancia de tener una buena comunicación con el paciente y destaca esta acción como medio para lograr empatía y hacer partícipe al paciente en la solución de su dolencia.

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    Fue una charla breve, pero con un importante contenido. Entrevistamos a uno de los cirujanos más destacados de la provincia. El Doctor Héctor Luis Viotti quien hace una recorrida de su trayectoria y analiza la medicina de antes y de ahora, además de hablar sobre el marketing en la medicina y la importancia de la relación con el paciente.

    ¿En qué ha cambiado la medicina en general o la cirugía?

    La cirugía ha cambiado por diferentes motivos. Primero por el avance de la tecnología que hizo que el cirujano tuviera que ayornarse a esas nuevas técnicas y nuevos procedimientos. En segundo lugar porque el cirujano comenzó a ceder espacios que fueron ocupados por otras especialidades. Por ejemplo, en patología de la vía biliar, antes la resolvía solo el cirujano. Con el paso del tiempo, comenzó el gastroenterólogo a influir con sus estudios y procedimientos. Luego el radiólogo intervencionista también comenzó a intervenir.  Son cambios de paradigma que generan los avances tecnológicos y a los cuales el cirujano se debe sumar rápidamente.

    Mi idea siempre fue que los cirujanos no cedan espacios y ganen otros, pero siempre con profesionalismo, ética y honestidad, de la mano de su institución regidora que es la Asociación de Cirugía de Mendoza, a través de la educación médica continua, comenta el doctor.


    En una época la Asociación Argentina de Cirugía nos hacía participes de cursos en el Congreso Argentino. Con esa modalidad los cirujanos del interior pudimos tener un sentido de pertenencia con la institución junto a toda una gran cantidad de profesionales médicos de todo el país.

    Agrega que el cirujano debe acompañar al paciente desde que ingresa, tanto en la evaluación clínica, en el diagnóstico y en la terapéutica. Todo este proceso debe pasar por el cirujano. Para ello debe aprender y sobre todo dominar aspectos diagnósticos y de tratamiento, endoscópico, percutáneo, etc.

    ¿Qué opina del paciente informado, que busca información por internet?

    No me parece mal, es bueno para la consulta, no está mal que el paciente se informe, no creo que lo predisponga a cierta realidad observada, en el pasado el cirujano era la voz de Dios, lo que tenía el paciente en realidad muchas veces esté no lo sabía, se lo operaba y el paciente no conocía su diagnóstico y luego de la cirugía  se le comunicaba a la familia y no al paciente.

    En el caso de una patología maligna el último en enterarse, era el paciente. Ese concepto cultural con el tiempo ha cambiado y hoy el paciente está informado de su patología, como se diagnosticará, tratara y cuáles van a ser los resultados y posibles complicaciones. He vivido este cambio. Está bien que el paciente se informe, pero debe el médico orientar esa información.


    Siempre para llegar a obtener buenos resultados, tiene que existir empatía entre el paciente y el médico, y si los resultados no son exitosos, al menos el enfermo entenderá el porqué. Nunca ocultar información por más desagradable que sea. Viví la época del cirujano que hablaba poco, operaba y no comunicaba. Ahora el tiempo ha cambiado. El objetivo es generar una buena comunicación con el paciente para llegar al diagnóstico, sentarse y escucharlo, antes de pedir un estudio o un análisis. Un dicho antiguo de grandes maestros dice: “la sangre del paciente va al laboratorio antes que el médico termine de hablar con él y más aún, de revisarlo” eso es una realidad.

    Hoy un paciente ingresa a una guardia y antes de terminar la consulta ya tiene una tomografía. Lo primero es interrogar y escuchar al paciente (como dice el Dr. Francisco Maglio) de tal manera de aproximarnos al diagnóstico. La clínica quirúrgica tiene vigencia y la tendrá siempre.

    ¿Cúal es su reflexión sobre el marketing y la comunicación?

    Con respecto al marketing yo no estoy muy de acuerdo. Si me parece bien una adecuada comunicación. Lo primero se utiliza a los efectos de tener una actitud puramente ganancial en lo económico.  La comunidad se entera de los temas a través de los medios y el profesional médico debe enriquecer con sus conocimientos esa información.

    En cuanto a la relación médico paciente, esta se concreta cuando este último se da cuenta que el cirujano lo trata como persona, de igual a igual, allí se genera el vínculo. El médico no debe creer que puede llegar a un diagnostico solo con los métodos más sofisticados.  En medicina los costos son altos y el cirujano debe actuar con extrema responsabilidad en lo referente a calidad, seguridad, costos y resultados.
     
    ¿Cómo cree que está la salud en Argentina con respecto a otros países?

    Con respecto a otros países no estamos bien, porque hacemos una mala distribución de los recursos y no existen fondos o presupuesto para la atención primaria. Se deberían hacer hospitales en la periferia, donde se podría brindar un buen servicio, porque existen médicos formados en residencia que pueden resolver una gran cantidad de patologías sin necesidad de derivar a los pacientes a centros urbanos con gran población.  Falta infraestructura, no hay equipos de rayos, no hay quirófanos. Se inauguraron hospitales vacíos, sin equipamiento.


    Una anécdota para compartir


    Hace ya muchos años junto a mi jefe de cirugía operamos a quien fue gobernador de la provincia de Mendoza, el Ingeniero Francisco Gabrielli, don Pancho, lo operamos y yo lo visitaba en su domicilio, hacia las curaciones correspondientes y los controles necesarios. El ingeniero Gabrielli vivía en la calle Garibaldi en un departamento muy sencillo, él vivió para la política no de la política.

    Me sentía orgulloso de servir a una persona que había gobernado la provincia en forma proba, honesta, con gran capacidad de gestión.

    Un día estaba en mi casa con mi esposa y apareció el ingeniero Gabrielli con un obsequio para mí, yo solo pretendía que el paciente evolucionara bien y no tuviese ninguna complicación. Cuando lo vi al ex gobernador con esa sencillez y esa humildad realmente me emocionó por ese gesto que nunca olvidare.