Jueves 23.05.2019
Actualizado hace 10min.
TEMAS

    "No es novedoso decir que estamos viviendo un momento complejo"

    Lo dijo el presidente de Bodegas de Argentina, Walter Bressia  en el Agasajo de la entidad . (Gentileza Prensa Bodegas de Argentina)

    COMPARTÍ ESTA NOTA

    Aqui parte del discurso. 

    No es novedoso decir que estamos viviendo un momento complejo de la vitivinicultura. Dentro de nuestra cadena de valor, todos los eslabones sufren las consecuencias de las situaciones difíciles. No hay quienes ganan en estas condiciones. Haciendo foco en esta vendimia, agradecemos y valoramos la iniciativa del Gobierno de la Provincia de Mendoza y el acompañamiento de las demás expresiones políticas de la Legislatura, por la sanción de la Ley del Fondo Anticíclico. Estos recursos se utilizarán este año para los problemas que se presenten en forma inmediata y permitirán ofrecer una ayuda a todos los integrantes del sector. No obstante, si recurrentemente tenemos un problema de excedentes, esto no es un fenómeno cíclico sino estructural. Por lo tanto las medidas que históricamente adoptaron los Gobiernos de las Provincias de Mendoza y de San Juan sirven para solucionar el problema de ese año. Pero al ser un problema reiterativo estas medidas contribuyen en el largo plazo a preservar el fenómeno estructural de desajuste entre oferta y demanda. Lo importante del Fondo Anticíclico es que se podrá utilizar para promover los cambios estructurales que necesita el sector. Han habido otras medidas que hacen a la competitividad del sector como la eliminación del impuesto interno a los espumantes, gestión que ponderamos de la Provincia de Mendoza y de las demás fuerzas políticas nacionales.



    La vitivinicultura actual poco tiene que ver, cualitativamente, con la anterior. Además de los cambios propios del sector, en los cuales fuimos protagonistas, desde Bodegas de Argentina hemos sido pioneros en otras actividades. Hace 20 años comenzamos a desarrollar el turismo enológico, que se ha convertido en una formidable industria adicional. Lo que hemos realizado en sustentabilidad ambiental ha generado, luego de 10 años de trabajo conjunto entre bodegas y organismos e instituciones del Estado, calificados productos como los protocolos de sustentabilidad ambiental que ya han utilizado las empresas o el Grupo Cadena de Valor que permite la provisión de insumos de calidad. Por último una breve mención a un tema de plena vigencia y es lo que desde hace 6 años venimos haciendo en el programa de consumo responsable Wine in Moderation.

    Llevamos tres décadas de transformación. En todo este tiempo hemos realizado importantes inversiones: viñedos y bodegas que se no pueden llevar a otro lado ni hacer en ellas otros productos. Pocos sectores de la economía nacional han realizado inversiones de esta magnitud amarradas a la tierra. No somos una actividad especulativa, somos una cadena productiva visible y tangible en todas las zonas vitivinícolas del país. No obstante la realidad nos indica que debemos hacer nuestra autocrítica. Revisar los aspectos principales de la producción primaria: variedades, zonas de producción, productividad y sobre todo destino de las uvas. Debemos producir uvas en calidad y cantidad para determinados productos y mercados y tratar de integrar el pensamiento del productor primario al mercado, al destino final de sus uvas. Un proceso similar debemos hacer con las bodegas, ofreciendo las posibilidades para que todas estén en condiciones de elaborar los productos que el mercado demanda. También es indispensable que revisemos los procesos de comercialización de nuestros vinos. No podemos seguir con vinos que salen baratos en las bodegas y terminan llegando muy caros a los consumidores. Algo pasa en el medio. Por último tenemos que llegar al consumidor de una forma más accesible en los diferentes momentos de consumo.

    Pero también es necesario que revisemos con cuidado las relaciones entre las partes que integran la vitivinicultura, incluido el rol del Estado y la estructura institucional del sector. Es evidente que esta organización de la vitivinicultura tiene fallas y hay relaciones entre partes que no funcionan bien.

    Estos son algunas de las causales de nuestra situación actual. Otras son externas al sector, generadas por la macroeconómica nacional, producto de años de políticas equivocadas, que generaron un tremendo e ineficiente gasto público, con una gran carga tributaria que hace muy difícil la actividad empresaria. El Gobierno Nacional ha puesto gran empeño en superar esta difícil situación aunque todavía no lo ha logrado.