Domingo 29.11.2020
Actualizado hace 10min.
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    Cómo afecta la crisis del coronavirus a la industria vitivinícola

    En un mundo convulsionado por el Covid-19, la industria vitivinícola mundial no es ajena a las graves consecuencias que esta pandemia ha traído aparejadas: cierre de fronteras, flujos de comercio prácticamente paralizados, modificación en las compras y consumos, prohibición de transitar, entre otras. ¿Qué está pasando en algunos de los principales países elaboradores y consumidores de vino? Fuente: Fondo Vitivinícola Mendoza  

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    Argentina En un año que había comenzado con señales de recuperación para la industria vitivinícola, la crisis sanitaria reducirá las expectativas. Cancelación de compras del exterior, extensión en los plazos de pago, cierre de restaurantes y hoteles y prohibición de circulación ya afectan al mercado, tanto interno –que había experimentado un alza de 5,1% en 2019- como externo, que creció 3,3% en litros ese año. El canal on line no está explotado aún por la mayoría de las bodegas pero de a poco se están adaptando ya que todo indica que esta crisis redefinirá las pautas de consumo. Ante este panorama, la Corporación Vitivinícola Argentina dio a conocer una serie de medidas que le solicitan al gobierno nacional para hacer frente al impacto de la crisis:

    1. Incremento de reintegros a los productos vitivinícolas: la intención con esto es compensar el peso tributario y pasar de reintegros que van entre el 0,75% y el 3,25% y que pasen a 4 y 6%.

    2. Ampliar los plazos para ingreso de divisas de establecimientos vitivinícolas: esto implicaría pasar de 180 días a 270 y atender así a la demora para hacer efectivos los cobros en función de la pandemia.

    3. Incentivos para acelerar el ingreso de divisas: se solicita una bonificación de hasta el 30% en los derechos de exportación atada al plazo en el que se liquiden las divisas.

    4. Celeridad en el cobro de IVA: que se realice en un plazo promedio de 30 días.

    5. Celeridad en la disponibilidad de reintegros por exportación: medida que también apunta a agilizar los esquemas financieros de las empresas.

    6. Presencia de oficiales de Aduanas en establecimientos vitivinícolas: con el fin de agilizar las autorizaciones para los despachos de exportación.

    7. Uso del derecho de exportación como crédito para el pago de ganancias: de manera que el impuesto a las ganancias se vea afectado por la inclusión del derecho de exportación en el balance impositivo.

    8. Libre circulación de productos vitivinícolas: dado que la actividad vitivinícola está contenida dentro de las industrias alimenticias y por tanto, exceptuada en las restricciones de circulación.

    9. Disminución de costos logísticos: una compensación sobre los costos de transporte internos o la eximición del pago del IVA al transporte interno.

    10. Incluir a vinotecas en las actividades comerciales exceptuadas permitiéndoles ya que son parte de las industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos.

    11. Incluir al enoturismo en el “Programa de Emergencia al Trabajo y la Producción”: este programa habilitaría la reducción de hasta el 95% de las contribuciones patronales y el pago de parte de los salarios por parte del Estado.

    12. Disminución de costos energéticos: se solicita la disminución en las tarifas y en los impuestos y que se considere especialmente el riego agrícola ya que muchos productores son monotributistas y, además de afrontar los costos crecientes, no pueden utilizar créditos fiscales como el IVA.

    13. Financiamiento: acceso a créditos para empresas para brindar previsibilidad financiera y afrontar el pago de salarios y demás compromisos asumidos mientras se extienda la situación de anormalidad. Estados Unidos Luego de los incendios que recientemente afectaron a gran parte de las bodegas de California y Oregon, llegó el coronavirus y sus devastadoras consecuencias. WineAmerica, una entidad que representa a 800 bodegas de 46 estados, realizó una encuesta en marzo con resultados sorprendentes.

    Sólo en marzo las pérdidas por el coronavirus representaron más de 40 millones de dólares. ¿La mayor preocupación del momento? Cómo harán algunas bodegas para no bajar las persianas, justo cuando la temporada alta de turismo llegaba al hemisferio norte y muchas cuentan con las ventas en persona como ingreso vital para operar. A este escenario se suma que cada estado tiene diferentes reglamentaciones, por lo que la venta interestatal de vinos está seriamente dificultada. Ante este panorama apareció el Acta CARES, un crédito para que pequeños negocios puedan cubrir sueldos del personal. Se sumó también un seguro de desempleo de 4 meses para quienes pierdan temporalmente el trabajo. La gran oportunidad de la crisis es la venta de vino online, directamente de las bodegas y en cantidades mayores que las usuales, además de un número en aumento de usuarios que acceden a esta modalidad por primera vez. Reino Unido El Covid-19 golpea duro a la economía inglesa: a la crisis sanitaria se suma el cierre de restaurantes, el turismo en pausa, las restricciones de circulación y otras medidas que paralizan los flujos económicos. Sin embargo, el gobierno británico declaró a los productores de comida y bebidas como “esenciales”, lo que significa que las bodegas inglesas pueden seguir operando bajo el protocolo actual. Las ventas online de vino son un boom también en Gran Bretaña. A pesar de esto, se estima que la industria perderá en 2020 cerca de un tercio de sus ganancias anuales. El impacto ha sido menor en los negocios que tienen un porcentaje importante de sus actividades en offtrade. El sector de “botella abierta” se ha visto obligado a incursionar intempestivamente en el mercado online para llegar de forma directa a sus consumidores. En todos los casos, fortalecer las comunidades virtuales, fidelizarlas y estar cerca ha sido la premisa. Y sumar un grano de arena, pues se han incrementados las acciones de RSE a través de donaciones a organismos que trabajan para frenar la pandemia. Otro inconveniente que se suma es que en el Reino Unido no se producen botellas de vidrio, por lo que para embotellar la cosecha 2019 se realizaron compras de pánico a Francia a un precio muy desfavorable. “Si no se puede embotellar la cosecha 2019, no podemos proceder con la 2020 porque los tanques estarán llenos”, explican. ¿Algo positivo? El Viernes Santo del Gran Vino Inglés (The Big English Wine Good Friday) es una iniciativa para que los amantes del vino de Inglaterra y Gales puedan ayudar a sus elaboradores favoritos.

    Se trata de una propuesta de degustaciones y eventos online que tendrán lugar este viernes, desde las 19 en todas las redes sociales. La iniciativa tuvo su origen en la idea del winemaker Jacob Leadley: “si cada persona del Reino Unido que realmente ama el vino inglés o galés compra una botella directamente a su elaborador favorito, creo que podemos ayudar a toda una industria y su fuerza de trabajo”. Chile El vino es uno de los productos más afectados por el cierre de fronteras. Con un socio principal, China, visiblemente afectado, el vino chileno quedó detenido en los puertos chinos y sufre una considerable baja de ventas desde que comenzó el brote. La uva de mesa corrió la misma suerte, y hoy está siendo derivada a otros mercados. Las autoridades chinas han acordado recibir entre 40-50 contenedores provenientes de Chile al día, números muy bajos si se comparan con los 200-350 contenedores diarios que eran aceptados antes del brote del virus. Para mitigar las pérdidas, la industria y el gobierno chileno gestionan redirigir los envíos a otros países de Asia. Australia Con una cosecha 2020 ya reducida en aproximadamente 10% debido a los incendios que azotaron vastas zonas del país, sumado a varios períodos de sequía y caída en ventas, el coronavirus no hizo más que agravar la situación en una industria que factura 750 millones de dólares al año. La demanda y el consumo de vino australiano han caído estrepitosamente en China, el principal socio comercial del país oceánico. Si bien las ventas online surgen como una opción, Francia vende a China 3 veces más de vino por esta vía que Australia. España Al igual que en Estados Unidos y Australia –aunque por diferentes razones-, los problemas para España comenzaron antes de la cuarentena. Los aranceles impuestos por Trump y el Brexit ya habían plagado de incertidumbre la industria del vino español. El coronavirus llegó con ferias y eventos cancelados, consumo en descenso y otras consecuencias que ya empezaron a materializarse. A pesar de los esfuerzos organizativos de las bodegas para adaptarse a la situación, como son el teletrabajo y el distanciamiento social, las pérdidas se sienten. Al igual que en otros países, el cierre de restaurantes, la nula afluencia turística y la caída de ventas repercute y la situación se complica aún más con el congelamiento de pagos por parte de los clientes y el pago de salarios, impuestos y cargas sociales que siguen a la orden del día. El gobierno dispuso del ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), una herramienta que permite a las empresas suspender temporalmente la relación laboral de sus trabajadores. Las bodegas tienen la opción de presentar su ERTE y, de ser aprobado por el Estado, éste se hace cargo de los salarios y cargas sociales de los trabajadores. Pero, para la industria española, los esfuerzos del gobierno por aliviar el difícil momento que atraviesan dejan gusto a poco. Sudáfrica El lobby que la industria ejerció sobre el gobierno sudafricano finalmente rindió frutos. Se flexibiliza el cierre y se permite la exportación nuevamente. Después de la declaración de “estado de desastre” por parte del presidente, los puertos sudafricanos se cerraron a fines de marzo. Ahora, la cuarentena se flexibiliza y la medida fue recibida con euforia por parte del Vinpro, organismo que representa a alrededor de 2.500 productores, bodegas y otros integrantes de la actividad. La industria vitivinícola del país, que exporta cerca de la mitad de su producción y emplea a 300.000 personas, también fue beneficiada con otra medida: permiso de completar la cosecha y elaborar. Los trabajadores de la industria ahora pueden retornar a sus puestos de trabajo, bajo las normas sanitarias existentes de distanciamiento social, limitaciones de transporte y uso de sanitizantes, entre otras. Escenarios de recuperación En general, los signos de recuperación (comparados con el año anterior) se prevén recién para diciembre, según un análisis realizado por la consultora Monitor Deloitte. ¿Los desafíos? Adaptarse a la consolidación del canal online, con nuevas exigencias de compra como los pagos digitales que limiten el contacto humano, nuevos servicios a domicilio, cadenas de producción más cortas y menos globalizadas y redefinición de la comunicación, con creación de comunidades alrededor de la marca y contenidos en el universo digital propios y genuinos, son algunas de las conclusiones de Monitor Deloitte para adaptarse a los cambios estructurales que se avecinan en el mundo post coronavirus.

    Fuentes:

    https://www.forbes.com/sites/lizazimmerman/2020/04/01/coronavirsus-and-the-wine-industry/#2363bf8e6756

    https://www.thedrinksbusiness.com/2020/04/how-the-coronavirus-is-affecting-the-english-wine-industry/

    https://www.elmercurio.com/Campo/Noticias/Analisis/2020/03/17/El-impacto-del-COVID19-en-laagricultura.aspx?disp=1

    https://www.reuters.com/article/health-coronavirus-safrica-wine/update-1-south-africa-eases-wine-exportrestrictions-caused-by-coronavirus-lockdown-idUSL8N2BV6GL

    https://www.cronista.com/apertura-negocio/empresas/Vino-picado-el-coronavirus-ya-contagio-a-las-bodegas20200320-0010.html

    https://imgcdn.larepublica.co/cms/2020/04/04094109/20200327-CEO-COVID-19-Impacto-econo%CC%81micoCBDvf.pdf.pdf.pdf.pdf.pdf.pdf.pdf.pdf-1.pdf